TAI CHI PARA PACIENTES REUMÁTICOS


Desde octubre del año pasado, el instructor Gustavo Villar brinda todos los miércoles clases gratuitas de Tai Chi y Chi Kung en el dormicentro del Hospital San Martín, ubicado en 71 y 115.

Villar brinda las clases en forma gratuita y su trabajo es totalmente ad honorem. “Ahora tengo 50 pacientes enviados también por la jefa de reumatología del Hospital San Martín, Mercedes García, y por montones de reumatólogos. Se empezó a correr la bola y mandan pacientes de varios lados”, comentó.

“Esto comenzó en un encuentro de enfermedades poco frecuentes, donde conocí a un reumatólogo del San Martín. Me empezó a mandar pacientes para probar y los resultados fueron notables”, relató el instructor.

“Vienen con órdenes escritas por médicos, eso es lo más notable. Ya sabía que los resultados eran buenos, lo importante es que lo estén incorporando los profesionales de la salud”, consideró Villar y añadió: “Sería espectacular que se incorpore en forma más sistemática por el sistema de salud”.

Aunque el instructor platense se manifiesta agradecido con el espacio que presta el Hospital, detalló que es un lugar abierto y que con la llegada del invierno se necesita de un ambiente cerrado. “En primavera y verano estuvo bárbaro, pero ahora con el frio se complica, más teniendo en cuenta que son pacientes traumatológicos. Esperemos encontrar alguna respuesta porque sería una pena suspender el tratamiento”, expresó.

De todos modos, el profesor destaca que se trata de un tratamiento complementario. “El médico es indispensable, la medicación probablemente también. Pero ya no se está sólo en una actitud pasiva ante el profesional que dice lo que hay que hacer”, expresó.

“Lo interesante y revolucionario para occidente del Chi Kung es que no se habla de pacientes, sino de alumnos. La persona se arremanga y toma las riendas de su salud. Eso es un cambio notable”, destacó.

LOS BENEFICIOS

“La gente se da cuenta los avances. Lo más importante es encontrar el centramiento y serenarse. Tener una buena postura permite relajarse, la respiración se empieza a hacer mucho más profunda, se oxigenan mejor los tejidos y se eliminan las toxinas acumuladas”, aseguró Villar. “Todo eso permite que la mente se serene y ahí viene el gran cambio”, subrayó.

“En términos fisiológicos, oxigenarse más y mejor establece un medio alcalino en el cual los agentes patógenos y muchas células no encuentran un caldo de cultivo. En cambio, el medio acidificado, producto de la mala respiración, lo favorece”, detalló.

“Además, el sistema inmunológico se ve muy afectado por el estrés. Cuando se establece un estado más sereno todo mejora”, concluyó Villar.